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lunes, 7 de diciembre de 2015

"Intensita"

 Hace (eones) años que no escribo. No escribo como antes. Lo achacaba a la falta de tiempo y de eso que se suele llamar “inspiración”. A ver, tengo que ser completamente sincera. Lo único que he escrito son resúmenes de formaciones que recibí durante el año que estuve en la farmacia. Aburridos, planos, científicos, esquemáticos. Ya sabéis, lo que implica la palabra informe

Luego ya con tinte más relajado, he escrito en el blog profesional. Ese que me he hecho a modo de marca personal, siguiendo las nuevas tendencias que dicen que hay que ser visible en redes sociales no solo en profesiones relacionadas con la comunicación, sino en este caso, también para las profesiones sanitarias. Pero al fin y al cabo, seguía siendo otro artículo de índole laboral. Que a ver, está bien… Y para escribir sobre salud o ciencia no hace falta ser buen literato, sólo usar las palabras adecuadas según el público (más o menos tecnicismos) y usar un par de buenos conectores de párrafos. Hacerlo ameno, entretenido, esquematizado, breve y con información útil. Si la información es buena y está expuesta de manera clara, no hay criterio subjetivo. Puedes decir que has hecho una buena entrada de blog. Pues bien, aún así, resulta que el estilo expositivo no es mi fuerte. Supongo que aún tengo que perfeccionarlo. Pero dentro de mí, me repugna quedarme en la superficie y no ser yo la que habla. No es mi voz, es información casi despersonalizada -si acaso este término existe-.


Lo siento, sigo hablando de mí: Debo admitir que mi prosa es más intimista. No puedo evitarlo. Tienen que haber tintes autobiográficos, intensos y egocéntricos en mis escritos. Esto no es ni bueno ni malo, supongo. Simplemente, es mi voz. Soy lo suficientemente narcisista como para pensar que hablar de mí puede tener alguna importancia, y para sentirme liberada exponiéndome a los demás de esta forma, en vez de caer en la ficción. Eso no me libra de auto-juzgarme duramente, como tiendo a hacerlo en la vida real. Digamos entonces que mi narcisismo no cae en la idolatría.


Bueno, y ayer me di cuenta -realmente es esto lo que me ha llevado a escribir- que dejé la escritura porque se me pasó el drama. Sí, así de sencillo. Es decir, se me pasó la adolescencia, como a todos o casi todos, supongo. Y no habiendo razón para dramatizar, me resulta superficial y poco estiloso escribir sobre banalidades y ¿alegrías?. Ni siquiera se me ocurre alguien a quien le haya quedado bien escribir sin tener algún tinte de tormento. Me parece asquerosamente falso ir de “intensita” por la vida, haciendo drama de cualquier reflexión pseudoexistencialista cuando no, no tiene profundidad ninguna. Y lo sé, y el lector lo sabe. Es más, quizá haya gente que podría tener la capacidad de usar el drama autobiográficamente de verdad y seguramente no lo hace. Hacia dónde me creo que voy yo diciendo que mi vida es una mierda cuando no tengo ni idea de lo dura que puede ser la vida para alguien. De hecho, miro hacia mi interior y sé que mi vida no es una mierda.


A propósito de esto leí el término de “intensitos” por internet en un artículo de opinión que criticaba esta nueva oleada de jóvenes atormentados y autoproclamados “enfants terribles” del siglo XXI cuyo mayor drama es quedarse sin datos para subir su dramático foto con filtro Valencia a Instagram junto a un haiku igual de dramático. Oh, qué incomprendidos son. Cuántos corazones rotos (ni que fueran los primeros en la historia). Qué sociedad tan cruel que les excluye del mercado laboral. Una sociedad que te dijo: Estudia lo que te guste y podrás trabajar de lo que te haga feliz. Y nos mintieron. Nos infantilizan y no nos dejan hacer carrera laboral por miedo a que nuestra falta de experiencia lleve al traste los proyectos ya asentados. Ay de nosotros, que creíamos que tras estudiar íbamos a salir a comernos el mundo y resulta que la experiencia no está en los libros y que encontrar un puesto laboral tras estudiar periodismo y bellas artes es como ir tras el santo grial.


Para compensar, mientras, bebemos los fines de semana y pasamos nuestro rato viendo series y leyendo tuits. Estamos dejando de actuar y alienándonos, convenciéndonos con los argumentos que nos han repetido hasta la saciedad de que los mayores tienen razón y que nosotros no sabemos pensar. Sí y no. No sabemos pensar porque la era de la información nos lo da todo y nos da tanto que no podemos digerirlo ni hacernos una opinión propia (y qué decir de desarrollarla argumentativamente). Y sí que podemos porque internamente tenemos las capacidades y el potencial de salir ahí y explotar, triunfar y de aprender a un ritmo más que suficiente como para superar a nuestros predecesores en unos 5 años. Pero no, nosotros a malgastar nuestro tiempo escribiendo tuits graciosos, leyendo sólo los titulares de las noticias y venga a actualizar timelines de redes sociales para deslizar con nuestro dedo la pantalla frenéticamente como si no tuviéramos otra cosa en la vida.

Pero claro, de pronto, qué intensos somos, qué malo es el mundo. Me he leído a Rimbaud, mira qué poeta soy y cómo hago verso libre tabulando los párrafos progresivamente haciendo formitas porque soy muy contemporáneo y nadie entiende lo profundo de mi arte...


En fin. Es ilícito usar el drama para esto. Y eso es lo que siento yo. Si me dejara llevar podría seguir escribiendo en mi línea de antes. Sin embargo, en vez de parecer una adolescente rebelde, parecería una ridícula hipster gafapasta dentro del subgénero antes mencionado de “intensita”. Pero me alegro de haberme formado una capacidad autocrítica y un pensamiento amplio que me evite caer en lo que no quiero ser. Aún así, es difícil nadar contra corriente. Es muy complicado encontrar tu propia voz sin odiarte porque por mucho que me empeñe en despreciar a esos, yo soy de su misma generación y mis vivencias, tan similares a las suyas, no me van a llevar a otro output que uno del mismo estilo al que critico, a ese victimismo ilícito. ¡Porque las circunstancias personales son, si no las mismas, similares!


Sin embargo, siempre vuelvo, vuelvo a mí. Porque resulta que he caído, que ya no leo como antes. La era digital ha acabado con mis hábitos de lectura. Con mis hábitos de escritura. El individualismo me lleva a tomar como centro mi propio yo... No puedo hacer ficción. Puedo hacer diario, o autobiografía. Y como no emplee la mentira o la exageración… No tengo nada profundo que contar que merezca la pena ser contado.

Esa es mi vida.


martes, 2 de diciembre de 2014

Feedback sobre "Retrograde"

Retrograde es una de mis coreografías cuyo título se debe a la canción homónima de James Blake. Es de la que hablé hace unas cuantas entradas y la que más veces he defendido en un escenario. Propia, claro. En concreto, han sido tres veces. Como yo, esta coreografía ha ido evolucionando en su intención y contenido. En su momento, se basaba en un guión emocional, que voy a exponer para que se complete el proceso de feedback de la obra. No tendría por qué hacerlo, pero me parece que la danza no es un arte fácilmente comprendible, por lo que sólo facilito un poco más la transmisión de la información. Y sólo un poco porque el guión emocional es muy abstracto y se basa en conceptos, expresiones o sensaciones que sintonizan con el estado mental que yo consideraba que la coreografía debía mostrar en cierto momento.

Orígenes

En su origen, pude terminar a tiempo la coreografía (lo cual para quién me conozca sabrá que ya de por sí es todo un logro). Esto contribuyó a generar esa sensación de coherencia y unidad a la obra que me hace no sentirme rara respecto a ella y que en cierto modo, me guste.
Las sensaciones que describí en un principio no me pertenecían. Es una canción muy densa emocionalmente, con mucho insight y la veo un poco como un grito de socorro desde el fondo de un pozo. En el momento de crearla, yo no me encontraba así para nada. Eso sí, simpatizo mucho con emociones límite como estas y puedo jugar con ellas como si fueran mías.

En principio estuvo inspirada por el vídeo de Violet Scrap en el que la bailaba. Algún guiño a su estilo sí que hay, pero es completamente diferente y totalmente mía. Y la progresión emocional va así:

00:00 - 00:24 introducción muy lenta - Vagamos sin sentido, no nos mantenemos en pie apenas.

00:25 - 00:47 empiezan los golpes de música - Tomar consciencia del cuerpo, entorno y circunstancias. De alguna manera empezar a sufrir.

00:48 - 01:13 Estrofa - Nostalgia de tiempos pasados mejores. Sonrisa forzada. No queremos aceptarlo, no podemos. Suplicamos un poco.

01:14 - 01:37 Away - Más fuerza, enséñame que eres fuerte. Estamos enfadadas. Intentar sacar fuerzas de flaqueza, tristeza, frustración, dolor.

01:38 - 02:03 Apogeo - Locura, el dolor nos vuelve vulnerables, y lo tenemos que sacar. Necesitamos mostrarlo. Desesperación, estamos perdidas. Lloramos.

02:04 - 02:26 - Después de caer sólo podemos subir. Empezamos a mirar hacia delante, con lágrimas en los ojos. No nos queda otra, hay que canalizar y enfrentar al problema. Vuelve a agitarnos la vida como un soplo sutil. We're alone now. La presión es fuerte, nos volvemos locas. Revolución, CAMBIO interno.

02:27 - 02:52 - Paramos la presión, y giramos para liberarnos, hemos vislumbrado el camino. Respiramos. Tenemos que luchar! Y no, no va a volver, nada será igual. Así que vamos a enseñarnos a vivir a partir de ahora. Respiramos.

02:53 - Final - Todo frena. Estamos caminando aunque cuesta. Nos vamos y desaparecemos en la oscuridad. Nuestros brazos empiezan a coger aire. Todo está en calma.

Es totalmente una lucha interna frente al dolor, a la soledad y la perdición. Y cómo todo se resuelve como los grandes dramas, sin grandes alegrías sino con esa sensación agridulce de intentar flotar sobre las aguas mugrientas y empezar a concienciarse de que se puede nadar hacia algún lado. Esa serenidad de la mente que da la desesperación y que te aliena un poco pero te permite dar los primeros pasos para avanzar de nuevo por el camino.

Me arriesgué sobre el escenario con una pieza muy emocional, y decidí interpretarla y darlo todo. Hay cosas que aún tiendo a expresar con la cara y no con el movimiento, pues siempre se sigue aprendiendo en esto de la expresión corporal, pero creo que el resultado quedó bastante equilibrado. Siempre podía ser mejor pero con mis recursos, no me voy a quejar.

Destaco una cosa: que pude abrirme en canal al público debido en parte a que los sentimientos y sensaciones que compartía no eran míos. Si bien seguramente lo hubieran sido, porque si no no habría sabido cómo abordarlos, en ese momento me quedaban algo lejanos. Fueron sentimientos creados e irreales, por lo tanto no tuve que exponerme muy brutalmente. Creo que este punto es importante, pues uno siempre tiende a protegerse de lo que siente en el momento. Hay que ser capaz de abstraerse del ego y la experiencia personal y convertirse en un canal abierto por el que fluya la energía que se quiere transmitir.



Segunda parte:

De nuevo, volví a realizar la coreografía como medio año después. Es evidente que no la recordaba y tuve que echar mano del borrador de pasos, del vídeo de ensayo y del guión emocional. Sin embargo, esta vez aparte de que repasar coreografías que ya he bailado me produce una sensación poco amigable de estancamiento, el entorno y las circunstancias no propiciaron que el drama saliera tan brutalmente. Estuvo mucho más contenido. Esta vez, el drama se vivía por dentro, pues no hacía mucho había pasado por una mala época, y la verdad es que no me encontraba con ánimos de abrirme en canal. De hecho, mucha gente de mi entorno de danza no sabía nada de mi estado. Ese afán de esconder se pudo apreciar, aunque sí que se vislumbra en mí como una seguridad y una fortaleza que me aporta una postura corporal interesante. A mi gusto, esta segunda interpretación tiene partes mejores y peores. No se puede tener todo.

También es probable que con el tiempo, la carga emocional de la obra se vaya diluyendo. No lo descarto, y de hecho así me parece que es en realidad.

Introduje variaciones de pasos e improvisé y olvidé distintas partes de las que esperaba. Pero esto es el directo, baby. Ni siquiera llevaba joya alguna sobre el cuerpo. Intenté librarme de las ataduras de la sobrecarga de abalorios y fui allí en mi sobrio traje negro a mostrar danza, simplemente.

The end:

Por último, la maduración de la coreografía se da en la actuación en la tetería d té n té, donde más que un riesgo, para mí supuso un respiro pues era una de las dos piezas que conocía, las otras dos eran improvisación y me generaban más nervios que ésta. Tampoco la repasé demasiado, y preferí no llenar de drama esta vez la actuación porque imaginaba la tetería como algo más alegre y festivo, no tan profundo como la sala en la que defendí la coreografía por primera vez. Opté de nuevo por librarme de los abalorios y la verdad es que mi cara se quedo algo más rígida de lo que quería. No estuve tan presente en el momento, simplemente la bailé con toda la habilidad que pude (¡ese suelo es todo un reto!) y preferí librar a la gente de mis sensaciones de ahogo. No sé si hice bien. Quizás aquí en petit comité y ante tanta gente conocida como había, podía haber hecho despliegue de apertura. Pero bueno, estuvo correcta. Y punto.

Creo que hay un momento en la vida, en la que bailar cierta pieza te hace sentir libre, te quita la carga y la comparte, da sentido a todo. Fuera de esa vez, se puede intentar interpretar, pero el momento ya ha pasado y hay que buscarle nuevas intenciones y matices.


Conclusión:

No sé si desde fuera se aprecia todo lo que intento explicar aquí. Para vosotros igual es una coreografía sin más.

Cualquier comentario que deseéis hacer respecto a la pieza será bienvenido, pues se trata de eso, de recoger feedback. Yo he dado el mío, y conozco las opiniones de varias personas del ámbito de la danza y de mis círculos de amigos, pero me sigue interesando escuchar nuevas opiniones.

Debo decir que, a pesar de todo, a la gente de mi entorno ha sido la pieza que más le ha llegado de todas las que he realizado. Es cierto que es de las pocas en las que intento muy fuerte que llegue algún sentimiento reconocible, pero me alegra saber que ha gustado y que he establecido comunicación con el exterior. También me alegro de la técnica expuesta, que no es excesiva, para no recargar de complejidad una coreografía tan lenta y emocional, pues dificultaría el mensaje. Sin embargo, tampoco es simple, tiene su toque de complejo, innovador, creativo e investigador del lenguaje corporal. Ahora, a por nuevos retos.

¿Qué os parece el guión emocional y cómo le he dado vida a través de los pasos?
¿Os ha parecido que se expresa lo que en primera instancia me propuse?
¿Cómo véis la evolución de la pieza? ¿Qué ha mejorado y qué ha empeorado? O dicho de otro modo: ¿Me he aproximado más al público, o me he ido alejando conforme la coreografía se iba haciendo más antigua?
¿Qué os sugiere esta pieza?
¿Cuál de estas tres es vuestra actuación favorita?
Y si presenciásteis alguna de estas... ¿Se diferencia mucho el momento en la vida real de lo que capta la cámara?

Gracias por compartir esta danza conmigo :)

viernes, 19 de julio de 2013

Cambios

Recientemente, he estado haciendo cambios en el diseño del blog. Todo vino detonado porque la gente decía que no se leía de manera cómoda en letras blancas sobre fondo negro, así que tuve que renunciar a mi amado, neutro y elegante color negro para empezar a adentrarme en el mundo arcoiris. Bueno, otra opción era el blanco, pero eso me parecía demasiado poca cosa.
El mundo de los colores no es nada sencillo, riñen mucho entre ellos. Yo no tengo mucha idea sobre teoría del color, diseño web ni nada por el estilo, así que mi meta siempre ha sido que quede algo no demasiado desagradable a la vista. No tengo claro haberlo conseguido demasiado bien, pero me convence a medias el resultado y así lo dejaré hasta que se me ocurra algo mejor.

Después de indagar por internet buscando plantillas, al final me he decantado por algo más simple. Una plantilla predefinida de blogger y mis propios cambios de color y anchuras encima.

Os prometo que me ha dado muchos quebraderos de cabeza encontrar los colores adecuados. Con lo bien que funcionaba yo con el negro y rojo, o el negro y morado. Pero no el rojo y morado (ojo, que ya sólo con estos podemos encontrar interacciones feas). Extrapolado a todo el maldito arcoiris, me encontraba tan perdida como un mono hasta las cejas de LSD en una ciudad.
Evidentemente, me decanté por paletas de color prediseñadas. Y escogí esta:

http://www.colourlovers.com/palette/71772/Calligraphy

No sé por qué. Bueno, porque tenía un morado precioso, y ese amarillo imitando un dorado me llamó la atención. Luego los rosas claros podrían ser utilizados como fondo para unas letras no negras sino grises oscuras. Al montarlo, luego ya no me pareció tan buena idea la combinación, pero en fin, ahí está. Expliquémoslo:
  • El fondo lo he hecho yo misma con el photoshop, con los colores exactos de la paleta y haciendo un degradado muy majo.
  • La elección de colores de la columna de la derecha contrasta con los colores de los títulos y fechas de las entradas, y van al contrario que el degradado, para que se puedan ver.
  • He añadido iconos sociales de facebook, twitter, youtube y goodreads, para tenerlo todo relacionado y unido.
  • La cabecera es algo que me tiene especialmente contenta. También la he montado yo y lo único que me desagrada es el tipo de letra del título. Me he dado cuenta de que apenas tengo fuentes molonas en el photoshop y ninguna me convencía. Tardé más en elegir la tipografía que en hacer lo demás.
  • Los elementos que aparecen en la cabecera simbolizan los ámbitos en los que me muevo y que son los más susceptibles de ser tratados en el blog, a saber: la ciencia (a lo que dedico mis estudios), la danza y la lectura/escritura.
  • La imagen de los crótalos es mía, hecha con mi cámara a propósito para esta cabecera y de mis propios crótalos, evidentemente.
  • La imagen de la caligrafía antigua no recuerdo de dónde la saqué pero lleva siglos en mi ordenador en la carpeta de imágenes y la he utilizado para varios propósitos ya. Siento no poder dar crédito al autor.
  • La imagen de los tubos de ensayo la he sacado del stock de DeviantART, concretamente de aquí. Como es de bien nacido el ser agradecido y dar crédito a aquellos que ponen sus imágenes con licencia Creative Commons para que torpes como yo hagamos nuestras cositas, visitad al artista en su espacio, y su página de stock. Hay gente con mucho talento en DevianART, es increíble.
Y con esto termino, próximamente espero escribir algo interesante. Adelanto que os esperan algunos artículos relacionados con aspectos de la danza. Estoy profundizando en ello cada vez más y hay algunas cuestiones sobre la actuación y la manera de trabajar en la danza que me gustaría comentar y compartir. Hasta entonces, pues.

lunes, 22 de abril de 2013

La peor crítica es la propia.

Sigo pensándome si hacer un release oficial de mi última actuación en la Casa de la Música de las Cigarreras con la publicidad adjunta que ello conlleva en las redes sociales o dejarlo como oculto. Es el tercer año que llevo bailando, y la verdad es que el resultado no ha salido como esperaba.

Ya te lo ves venir cuando el mismo día, antes de salir de casa cargada con la maleta del vestuario, te ves cambiando el tercer estribillo porque no te gusta. ¿Inseguridad, o es que realmente el tercer estribillo era una basura? ¿Sería toda la coreografía en sí una basura? La defendí en el escenario sin mucha emoción, fue una sensación como de compromiso. Algo así como cuando un amigo te lia y te pide que hagas una cosa que no te apetece nada. La haces, pero no te sientes cómodo. A ver, sentirse cómodo en un escenario es algo a lo que hay que acostumbrarse, y creo que llevo ya bastantes representación en el “stage” como para estar más o menos serena.

Creo que el problema ha venido al representar una coreografía que es enteramente mía. El primer año fue una adaptación de una que había visto en youtube y me encantó, el segundo año fue una improvisación -así, a lo loco- pero también muy influenciada por otros vídeos de youtube que había visto mil veces y de los que saqué la mayoría de los pasos de mi semi-improvisación. Lo cierto es que esa vez me lo pasé bastante bien. Este año me he tirado a hacer una canción que simplemente me gustaba, coreografiándola desde cero. Yo con una hoja en blanco con los tiempos contados, una canción y una lista de pasos que estaría bien meter, bien por gusto personal, por su dificultad técnica... lo que fuera.

Y creo que uno de los errores que cometí fue esa idea fija de querer hacer algo muy técnico. Hubiera sido mejor idea si no la hubiera acabado a última hora, me faltaran muchos ensayos, grabaciones para revisar fallos, un vestuario algo más profesional... Vamos, que comparando las expectativas que me había formado con lo que tenía en mis manos un segundo antes de poner el primer pie en el escenario, no tenía nada valioso que mostrar. Aún así defendí lo que tenía como pude, aunque a mi modo de verlo, quizás no demasiado convencida de lo que estaba haciendo.

Después de dejar la coreografía reposar, pues me hicieron verme en el vídeo justo ese mismo día despueés de actuar (ni os imagináis lo mal que lo pasé), he podido analizarla más objetivamente. He tomado distancia, y aunque me sigue doliendo saber que he dejado pasar una oportunidad grandísima de mostrar un buen trabajo, ya no me quiero tirar de los pelos o mirar hacia otro lado mientras esa canción que me gustaba se convierte en la sinfonía del infierno. Sé que soy bastante autocrítica, pero lo soy porque realmente la danza es importante para mí. Me lo tomo en serio y quiero de verdad mejorar. Por eso los errores son inadmisibles, y más en mi tercer año.

Dejando a un lado lo subjetivo y volviendo al análisis de la coreografía, mis conclusiones son las siguientes: La coreografía es técnica, pero está pobremente ejecutada, algunos pasos quedan estéticamente feos a la velocidad que escogí incluirlos y parece que sea un corta y pega de pasos, no hay toda la fluidez que debe haber. Bueno, mis manos están para amputarlas y la postura, influida por los nervios y la inseguridad, deja mucho que desear. En un momento en que me meto un poco en el papel, me pongo a hacer playback sin darme cuenta (¡mal!), y en otro momento raro hago un gesto “simpático” al público que queda un poco fuera de lugar cuando el resto del tiempo de la actuación mi cara es tan expresiva como una máscara de porcelana. Estoy un poco rígida y no me dejo llevar, lo cual también afecta a la calidad de la ejecución.

Me deja un sabor agridulce, pero creo que puedo perfeccionarla. Y lo mejor de todo es eso, que los errores sirven para remontarlos, para darse cuenta de cuánto trabajo queda aún por hacer, en qué dirección y cómo se puede mejorar un poco más.

Hay que seguir exigiéndose, y sé que autocriticarme nunca podrá ser del todo objetivo ni siquiera distanciándome de mi propia obra con el tiempo. Sé que precisamente yo voy a ser la que dé la crítica más cruel a mi trabajo. Y sé que puedo creer que no puedo dar más de mí, que no avanzo y caer en estos pensamientos derrotistas. Pero no me queda otra opción porque ahora ya sólo hay un camino, y ése es hacia delante. Tengo que levantar mi vista para seguir mirando al frente, avanzar y dar todo lo que pueda. Cueste lo que cueste. Al fin y al cabo, ya no podría simplemente olvidarlo todo y dejar de bailar, por más que lo intentara. Lo necesito para vivir.

jueves, 4 de abril de 2013

Hazte así, que llevas algo de pasta en tus gafas.

Me llaman gafapasta. A veces. Están equivocados, por supuesto. Primero, porque mis gafas no son de pasta. Lo cual es bastante importante no sólo por la etimología del término sino porque al parecer la pasta gafil está invadiendo las ópticas y cualquiera podría serlo. Por suerte aún no se me han quedado viejas las gafas y no las tengo que cambiar por esos armatostes que te tapan la cara y que parecen haber sido dibujadas grotescamente en tu cara con un rotulador permanente de gran diámetro.

Caricaturización ilustrativa
En segundo lugar, admito que alguna vez he expresado, quizás con un poco de exageración, mi devoción hacia algunos escritores o poetas. Esa emoción que me asalta cuando veo publicaciones bien chulas de esos libros clásicos que hay que leer en la vida, o de aquellos que he leído y son demasiado geniales para que no los nombre o de esa brillante perla que encuentras de manera inesperada en las ferias del libro de ocasión cuyo valor material es bajo pero el simbólico y devoto es bien alto.

He leído libros, claro, y por cada uno que leo se añaden lo menos 5 a la lista de pendientes. Para los que tengan un poco de idea de cómo van las exponenciales, sólo decirles que el año pasado me leí 20 libros. Haceros las cuentas si queréis. El tema es que me quedan infinidad de libros por leer, y todos los que apunto en la lista de pendientes e incluso los que descarto, han pasado por mi filtro. Esto consiste en que conozco su título, el nombre del autor, su época a grosso modo, sinopsis bastante simple, repercusión histórico-social, algún dato del autor si es relevante y anécdota si también lo es. Vamos, toda una ficha mental de culturilla básica lectora.

No es de extrañar entonces que cuando en alguna circunstancia se hace alusión a un libro o autor que conozco, me ponga a aportar la información de mi ficha, bien con el entusiasmo de que sea ese libro de mi lista que ansío leer, bien con la dejadez de ese otro libro que he descartado y que creo que no merece la pena. A los ojos de los demás esto es de sabionda, gafapasta o pedante. Para nada. Para los que me conozcáis más o menos bien, ya sabréis la emoción que pongo al hablar de algunas cosas. No puedo evitarlo: gesticulo en exceso, elevo mi tono de voz, suspiro y hasta a veces salto. Hasta que acabo esa conversación y me relajo.

Me doy cuenta de que no sé exactamente si el gafapastismo es eso o qué es. Es un término confuso y definido con una línea imaginaria. No intento en ningún momento ser prepotente ni hacer a alguien sentir mal por no saber ciertas cosas, aunque lo exprese tal que así: "¡Oh dios mío! ¿Cómo puedes no saber quién es Edgar Allan Poe y vivir tranquilo?". Vale, puede quedar un poco agresivo, pero no es la intención. Sólo doy información que para mí es relevante. Si eso es ser gafapasta, pues adelante, entonces lo soy.

Ea, estas serían mis pintas con gafas de pasta de estas modernuelas.

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Qué queremos y cómo lo queremos?

Mientras hago como que estoy haciendo trámites en la vida para acabar cosas y llegar a ser quien quiero ser, voy esquivando las preguntas clave. Preguntas como: ¿Y qué es lo que realmente quiero hacer? ¿Qué versión de mí misma me gustaría ser?

Escurrir el bulto porque estoy muy ocupada no servirá de mucho. Esta es una de esas cosas que no se resuelven solas. Parece ser que en el rincón tranquilizador de mi cabeza quiero pensar que en realidad cuando venga la oportunidad la sabré ver y de alguna manera intuyo qué podría pasar. ¿Pero es eso realmente una elección mía, algo que deseo? ¿De qué manera si no tomo ninguna decisión puedo implicarme fervientemente a actividades que me configuren como persona? Por supuesto, ocurre que no veo resultados y nada parece tener sentido; lo cual es normal cuando no me he propuesto ninguna meta. "Hasta donde llegue", me digo. ¡¿Pero en qué dirección?!

Es todo un engaño. Quiero creer que soy de esas personas que no siguen un patrón de vida predefinido, que realmente hace lo que quiere. Y si bien es cierto que en cada momento hago lo que me plazca y nunca me arrepiento, lo que hago es dar vueltas como una peonza. Un día pararé de girar y se habrá acabado todo, me habré acostumbrado a una vida normal y corriente y mis motivaciones en la vida serán llegar a fin de mes y conseguir vacaciones.

No, no. Estoy segura de que no es eso lo que quiero, y sin embargo, tampoco puedo visualizar una opción que me guste.

Hay varias imágenes que me formo mentalmente de cómo me gustaría que fuera mi futuro. Pero me da un poco de miedo pensar que si llego ahí, luego no me podré arrepentir y habré estado perdiendo el tiempo persiguiendo una meta inútil. Quizás todo se reduzca a eso, a que no quiero perder tiempo, a que tengo miedo a equivocarme y tener que rectificar. Rectificar me avergüenza, y no debería. Rectificando se aprende.

Lo confieso, es un prejuicio. No quiero parecerme a esa gente que cambia de opinión constantemente sobre lo que quiere o lo que le gusta. Me desagrada mucho verlo en los demás a la vez que da imagen de inseguridad, debilidad y un punto de locura e incoherencia.

Debo elegir. Por una maldita vez en la vida, arriesgarse no está mal. Escoger, creer en mi decisión y empezar a luchar por ello, y los trámites que vengan por en medio tendrán algún sentido después de todo. Uno lucha para conseguir algo. ¿Para qué si no iba a batallar? Nadie lucha sin causa, aunque ésta a veces sea infundida y no realmente propia. No voy a venir yo a innovar a estas alturas.

lunes, 22 de octubre de 2012

Escribir como...

El otro día me preguntaron que si me había leído "Crimen y castigo". Yo, toda contenta respondí positivamente, pues me pareció una novela buenísima por algunas razones, y la verdad es que los delirios del personaje (destilación de los del autor, en mi opinión) son muy impactantes. Al menos yo que creo que para algunas cosas soy muy empática, me pareció que las preocupaciones del personaje eran algo tan real, que no hizo falta que adornara con muchos recursos literarios para poder transmitir lo visceral de ellas.

Pero mi sorpresa vino cuando me dijeron que mi estilo recordaba al del bueno de Dostoievski, cosa que me dejó patidifusa, pues desde hace un año que no estoy bajo la influencia de esa novela. Creo haber superado ya esa época en la que sin darte cuenta, cualquier cosa que escribes lo haces imitando al autor. Por una parte, me resulta halagador que me comparen con Dostoievski porque su estilo directo y visceral es algo que pretendo conseguir… Vamos, al menos me gustaría causar en los demás (en mis lectores) el efecto que a mí me causó él, pero creo que estoy muy lejos de conseguirlo. Ojalá sea verdad, pero me parece que aún me queda camino por recorrer.

Es mi propósito el remover las entrañas de los lectores, desconcertarles y producirles asco, temor, ternura, melancolía o euforia. Pero como a mi público no parece afectarle la forma en la que empleo el lenguaje para conseguir esto, tiendo siempre a intentarlo de manera más explícita y bruta. A veces de verdad que me apetecería meterles a todos una patada literaria en sus bocas asténicas para que despertaran un poco y sintieran algo. Parecen todos maniquís. Al hablar de la patada me acuerdo entonces de los artistas de vanguardia que escandalizan al espectador para removerle las entrañas. Pero claro, creo que aún no estoy dispuesta a abrirme los pies en canal y caminar después sobre brasas. Creo que aún no. Pero ¡diantres! Qué difícil es hacer que alguien se crea una palabra de lo que digo y se la tome en serio. Igual es que yo me tomo demasiado en serio lo que dicen los demás. Las personas a las que leo, las personas a las que me gusta escuchar. Intento ver más allá de lo que la gente me cuenta, intento empatizar con aquellos que me importan, porque realmente quiero compartir lo que sienten.

Y poco más. Supongo que es natural imitar en cierto sentido a algún autor después de haberlo leído. No dura mucho el efecto pero supongo que es el principio de un largo camino en el que encontrar el estilo propio.

martes, 21 de agosto de 2012

Lista de los 21 - Remake

Visto que las cosas han tomado un rumbo inesperado, lo cual no me desagrada, me veo fuera de lugar de la lista anteriormente publicada. Los cambios no son ni buenos ni malos, simplemente son. Y está bien que estos cambios me hagan quedar algo lejos de lo que era antes, porque eso significa que evoluciono. Aunque aún hay cosas que quisiera realizar de aquella primitiva lista que no he podido o que han pasado a segundo plano, han sucedido otras cosas inesperadas que valoro como importantes.
Podría suponer que cambiar cosas a tres días de mi cumpleaños estas alturas es como hacer trampas... pero en realidad la intención de la lista es echar una ojeada a esas cosas que han ocurrido en el tiempo de un año, esos detalles que han supuesto que el tiempo no pase en balde, con su aprovechamiento más o menos intenso... pero aprovechamiento al fin y al cabo. Y como mi lista es mia y la cambio cuando quiero, pues creo que no necesito dar más explicaciones. Ahí va:

Lista de los 21 - lo que ha acabado siendo

1. Bailar un solo improvisado.
Lo de improvisado ha sido un plus de reto, así que ha supuesto un cambio significativo respecto a lo que hice el año pasado. Por tanto, un avance.

2. Subir otro vídeo bailando a youtube. 
Fue del estilo del que tenía grabado en el salón. He podido ver mejoras en la precisión de los movimientos y la creatividad.

3. Publicar un microrrelato en un libro físico.
Gracias a un concurso de ArtGerust y su selección de los 200 para la antología. Mi primera publicación :D

4. Conducir un coche por primera vez. 
Pensaba que me quedaría muy lejos, o que sería desastroso, pero en contra de lo que ocurre cuando intento coger un vehículo de dos ruedas, con este me fue bastante mejor! Si es que si se explican las cosas bien, así sí.

5. Empezar a escribir un cuento largo/novela corta.
Esto es verdad, escribo menos de lo que me gustaría, pero me libro de prejuicios y escribo. Ya cuando tenga algo lo revisaré y editaré cosas, pero de momento dejo que fluya todo como salga y a ver qué pasa.

6. 22/30 entradas en el blog.
Este logro no lo he conseguido... Si me hubiera esforzado un poco más estaba ahí ahí... pero bueno, supongo que si no tengo cosas que decir o no sé cómo expresarlo, escribir por escribir no me supone nada.

7. Hacer pulseras de chapas y gorros de muñecas con ganchillo.
Este punto trataba sobre manualidades. Hice gorros para un taller de muñecas que hizo mi madre en la tienda y las pulseras de anillas de refresco, que aún sigo en ello así que si os acordáis de guardarme algunas... bienvenidas sean.

8. Aprender a usar los crótalos.
Conseguido en el taller intensivo de mi profe este año. La verdad es que ya tenía ganas, ahora a practicar lo más silenciosamente que pueda por el bien de los vecinos xD.

9. Ir a un festival de música.
Este año ha sido mi primer Viña Rock. A pesar del mal tiempo y el frío horrible fue una experiencia chula, descubrí algunos grupos interesantes, y bailé en otros que no eran tanto de mi estilo, pero su energía se contagiaba enormemente.

10. Hacer una escapadilla veraniega.
Lo llevaba buscando desde hace tiempo, me hacía ilusión poder pasar un par de días de relax fuera de casa con Agus olvidándome de examenes y esas cosas. Y con coche nuevo :O

11. Aprender a montar en bici.
Bueno... Arrancar es mi asignatura pendiente, mi equilibrio es pésimo en los vehículos de dos ruedas, no hago simbiosis y me equilibro yo pero no enderezo la bici. Aún así, ya arrancada logré hacerme el parquezuelo alargado de arriba del hospital todo lo largo que es. ¿Cuenta entonces como un semilogro?

12. Aprender un poco de C++.
Esto también surgió improvisadamente. Y le he encontrado utilidad a mis pequeños conocimientos y me he hecho un programita que resuelve ecuaciones de segundo grado. En técnicas analíticas me es muy útil, y si hay algo tedioso en el mundo, eso es aplicar la fórmula de las ecuaciones de segundo grado con números muy grandes, muy pequeños y con exponentes. De todo hay que aprender en esta vida.

13. Aprender Esperanto.
Mi curiosidad llega hasta límites insospechados. Puede que parezca que no tenga futuro ninguno, pero hay gente que aprende élfico, pues yo aprendo esperanto, quizás algún día me sea útil. Y es interesante ver las influencias de otros idiomas que tiene y comparar con el español, italiano, inglés, alemán... Es entretenido.

14. Cantar en un grupo.
Tampoco era algo planeado pero sí que ha sido significativo. Ya van dos veces, y ha sido medianamente decente, así que estoy contenta con ello :)

15. Mantener mi promesa de control sobre el malsano hábito de beber.
La verdad es que por el estilo de vida que llevo ahora ya casi no bebo apenas, quizás una cerveza muy de vez en cuando (cada dos semanas o así). Mi cerebro me lo agradecerá xD.

16. Mejorar mi estado físico (elasticidad y forma en general).
Esto es difícil de cuantificar... pero en general sí que he notado que en los últimos meses de clases de tribal me cuesta menos hacer las series de 20 abdominales, alcanzo más ángulo de apertura de piernas, me mantengo con la espalda erguida y me inclino hacia delante con menos esfuerzo. Yo creo que está conseguido.

17. Hacer algún plato de cocina chulo.
Eso de chulo es muy ambiguo, pero lo más destacado han sido una coca boba y fajitas, que las he comido, pero nunca las había hecho desde cero. Mención especial a mi pinche de cocina que ha colaborado también en ambas tareas :P

18. Subir Serra Gelada.
Bueno, tenía puesto subir una montaña o hacer senderismo a secas, pero resultó ser una sierra entera U_u. Ahora que ha pasado algo de tiempo pienso que lo repetiría, pero es como lo que nos pasa a las mujeres con los tacones, que al tiempo piensas: Si no sería para tanto... Y acabas diciéndote que no volverás a hacerlo.

19. Veinte libros leídos.
Me puse de meta 17, y hasta la fecha llevo 20. Éxito :)

20. El "jiji-jajá".
Es algo destacado, totalmente imprevisto y que tampoco pensé que alguna vez lo haría... Ea, ahí queda xD

21. Bonus por la sorprendente improvisación de muchos de los puntos.
Aunque este bonus no va exactamente para mí, puesto que muchas cosas no han sido planeadas. Me gusta que sucedan las cosas por sorpresa. Está bien :D

domingo, 26 de febrero de 2012

21 cosas que hacer antes de los 21

  1. Bailar otro solo / crear coreografía.
  2. Grabar vídeo para subirlo a youtube.
  3. Escribir un guión u obra de teatro.
  4. Grabar un corto o representar una obra (a lo cutre, se entiende).
  5. Escribir un cuento largo / novela corta.
  6. Llegar a las 30 entradas al año en el blog.
  7. Terminar el pulpo de amigurumi y hacer alguna cosilla más con esta técnica.
  8. Aprender a usar los crótalos.
  9. Visitar otra ciudad de España.
  10. Cumplir los 21 manteniendo a mi pareja a mi lado (no hablo necesariamente de presencia física).
  11. Hacer algún taller de tribal importante.
  12. Escribir una carta a mi amigo polaco Maciek y mandárla por correo.
  13. Escribir muchas cartas de amor -manuscritas- a mi amado.
  14. Componer una cancioncilla simple con la guitarra.
  15. Mantener mi promesa de control sobre el malsano hábito de beber.
  16. Mejorar mi estado físico (elasticidad y forma en general)
  17. Hacer algún plato de cocina chulo (inventado o ya creado, no importa).
  18. Hacer senderismo y subir unas cuantas montañas.
  19. Leerme muchos libros. Por poner un número hasta Agosto... 17!
  20. Aprobar técnicas analíticas para olvidarme de una vez de esa maldición de asignatura :S 
  21. Ser capaz de completar todos los puntos anteriores (Bonus +1) ^^

miércoles, 15 de junio de 2011

Eliminando cadenas invisibles

Pues algún día tenía que pasar. Si no me enfrento a mis miedos, me seguirán persiguiendo hasta la eternidad. En cierto modo he preferido que fuera ahora, mucho mejor que dentro de unos años, cuando vaya a optar a algún trabajo y tenga que hacerme un reconocimiento médico.

Ha sido una experiencia, como muchas otras que haya podido vivir o viviré, pero en cierto modo, esta era un poco más especial, porque lo consiguiera o no, esto supone un paso grandísimo en la superación de mis miedos. Vacunas ya me quedan pocas en la vida, pero analíticas seguramente aún me quedan, así que hay que acostumbrarse cuanto antes.

En el fondo tenía ganas de que llegara este momento (bueno, eso de tener ganas cogido con pinzas o entre comillas) porque quería demostrarme a mí misma que era más fuerte que mis miedos, que nada puede conmigo. Que soy dueña de cuanto hago y cuanto quiero, que tengo el absoluto control de mi voluntad y puedo mantener la calma y serenidad en las situaciones más difíciles. Es, en cierto modo, una manera de librarme de unas cadenas invisibles que me atan y me supeditan a mis miedos. Unas cadenas que en cualquier momento pueden hacerse notar y apresarme. Y yo soy libre, no soy presa de nadie, yo elijo qué camino recorrer y sólo mi voluntad es capaz de hacerme caminar con paso firme y sin titubear.

Bueno, heroicismos aparte, lo que sí que me ha pasado es que me he medio mareado. Ha sido curioso notar cómo a pesar de no sentir dolor ninguno (bueno, el justo de la aguja, pero para eso ya me entrené ayer) he sufrido gradualmente de una pérdida curiosa de fuerzas. Si ya en sí mi fuerza no es demasiado hercúlea, y últimamente estoy más débil aún, pues imaginate, poco a poco, ir cayendo en sopor, en debilidad, esa atmósfera de dulzor paralítico que te entra cuando te mareas... Me han llevado a una camilla que había en un lado y me he tumbado. Y no estoy yo diciendo que me estoy mareando y me dice la enfermera: ¿Has desayunado? Pues es por eso.
¡Vamos, no me jodas! Yo sé de sobra que no te entra así de rápido el mareo cuando no has desayunado, y lo que es más, ¡¿cómo voy a desayunar si para hacerme una analítica tengo que estar en ayunas?! De verdad... me sacan de quicio. Pero bueno, cuando ha visto que mi tez adquiría un tono blanquecino curioso, ya me han llevado a la camilla, y me han dado un caramelo de mora, que no estaba malo, pero en cuanto me lo he metido a la boca se ha resquebrajado y partido. Luego antes de irme como aún seguía blanca, tras volverme a tumbar mi madre me subió las piernas, me entró la risa y me tragué una parte del caramelo, la más grande. Podían haberme matado con eso. Pero bueno, aquí estoy ya, en casa, sana y salva, débil y con el algodón y el esparadrapo en el brazo que me cortaba la circulación (qué bestias son), así que he cortado por la parte del codo para tener más movilidad.

Otro momento destacable ha sido antes de entrar, cuando han abierto. La gente (que no era poca) que estaba esperando en la parte de fuera, como yo, ha entrado en masa y aglomeración. Y yo, desde atrás, no he podido reprimir el pensamiento de "míralos, como cerdos entrando en el matadero". Lo que tiene el miedito, que te hace exagerar, no nos iban a matar ni mucho menos, pero la ocasión requería de un comentario así de sádico xD
Mientras esperaba mi turno, que justo han entrado los primeros de golpe hasta el 7 (yo era el 8, vaya, qué casualidad), he podido mirar cómo se les despachaba a los de delante, o al menos hasta que ha salido el primero que ha terminado y ha dejado hueco para mí. También me he percatado de que aquello de privado tenía poco, luego por la simple vergüenza no podía liarla mucho. A un pobre señor parecía que le estuvieran hurgando con saña. He pensado que como me hicieran eso a mí... Ese ha sido el hombre que me ha dejado el sitio libre. Pero al menos la enfermera se ha portado mejor conmigo. Más le valía.

Tampoco ha faltado el típico tocahuevos de antes de que abrieran, contándole a otro abuelo cómo le dolió la aguja y cuánto daño le hicieron. Gracias, simpático. Y pocas cosas dolorosas habrás sufrido tú si eso te hizo tanto daño. Lo pensé, y sé que no duele casi, pero aún así no puedo evitar tenerle respeto. Espero no tener que volver a decir la palabra miedo. Pero aunque haya ganado esta batalla, aún me quedan muchas más que tendré que superar. Que en esta haya salido victoriosa no quiere decir que sea un ejemplo extrapolable a otras circunstancias futuras. Todo está por ver, pero al menos, no he montado el numerito.

A partir de ahora, nada me puede frenar, a seguir rompiendo cadenas =)

sábado, 19 de marzo de 2011

Esta es una de las ocasiones en las que desearía que mi blog fuera completamente desconocido. A cualquiera que haya venido buscando algo interesante que leer, ya puede cerrar la ventana de su navegador. Esto no es interesante, ni va a merecer la pena. Tienes cosas más importantes que hacer, y lo sabes.

Para cualquier incauto que haya preferido seguir leyendo, que sepa que aún está a tiempo de huir, sobretodo ahoraque empiezo a avisar de que esto va a ser una de esas despreciables entradas sentimentaloides, aunque quizás el impulso que me haya llevado a ponerla por escrito sea un poco de mal humor.

Y es que estoy harta, completamente harta, de esta situación, de sentirme así, de ser así. No me siento bien conmigo misma, no soy feliz. Creo que la felicidad se la aporta uno mismo, está condicionada por factores externos, por supuesto. Pero si algo en la misma persona no va bien, ya puede tener mil razones para ser feliz, que no lo será.

Estoy empezando a odiarme, a caerme mal, a darme asco. ¿Qué mierda estoy haciendo con mi vida? NADA. Y precisamente eso es lo que más odio. No hago nada de provecho. No sé cuál es mi camino, no tengo ni puñetera idea de para qué sirvo, de qué es lo que verdaderamente me apasiona. Hago una valoración y sólo veo mediocridad, ¡por todas partes! Me gusta hacer muchas cosas, pero no las hago bien, porque no tengo ni idea, pero profundizo y pierdo el interés, porque requiere mucho esfuerzo que no estoy dispuesto a malgastar mientras veo un montón de cosas más que también me gustan, que quiero hacer y que ni todo el tiempo del mundo o veinte vidas me permitirían realizar. ¿Es ambición? No lo es. A veces parece que es simple capricho, que me da por una cosa y empiezo a creer que de verdad es algo que me hace sentir realizada y que merece la pena. Y pongo mis primeros esfuerzos, y los segundos... y no hay avance, sino mediocridad, una y otra vez. La odio. Odio en este aspecto los términos medios. Quiero un "muy bien" y un "muy mal", no un "bien" a secas o un "bueno..."

Quiero encaminarme, tomar algún sendero, pero es que quiero recorrer tantos... que sólo doy dos pasos y... Ay, pero es que ese otro camino también me llama. Y no avanzo. Quiero abarcarlo todo y me quedo con nada, por avariciosa.

Estoy perdiendo la esperanza de encontrar aquello que haga que el resto de senderos sean secundarios. Al principio pensaba que sí, que lo encontraría, que sólo necesitaba tiempo, pero éste pasa, y yo sigo igual, avanzando sólo un pasito de cada camino. No tengo toda la vida para decidir, pero no es ya decidir, sino que aunque lo haga, al tiempo me arrepentiría y volvería a cambiar de camino o seguir intentando abarcarlos todos de nuevo. Supongo que temo equivocarme, así que lo primero es perder el miedo a hacerlo todo mal. Tengo que pensar que después de cagarla se puede volver a empezar...

Insto como ejemplo a cualquiera a que me diga algo "muy bueno" que haya conseguido hacer en cualquiera de los ámbitos en los que me haya dado por perder el tiempo.
¿Lo veis? Nada.

¿Para qué todo, entonces? Quién sabe, igual las felicidades efímeras me alivian un poco esta sensación horrible. Haré locuras, cometeré excesos, lo pondré todo en juego... ¿Qué es lo más importante que puedo perder? ¿La vida? Total, para lo que la uso, seguro que los gusanos disfrutarían más devorando mis entrañas de lo que yo aprovecho mi tiempo. ¿Acaso tengo miedo a la muerte? Por supuesto que no. Al menos, si muriera muy joven, siempre podría decir que no me dió tiempo a desatar mi potencial, y me ahorraría la desgracia de pensar que he desaprovechado mi tiempo, mi vida y mis esfuerzos para llegar a ninguna parte y para no aportar nada al mundo ni a mí misma. ¿De qué sirve este "don multidisciplinar" si en cualquiera de ellos por separado no valgo ni las sobras?

A ver si acabo con esto de una vez. Sólo yo puedo llegar a conocerme, sólo yo puedo hacer algo, sólo yo tengo en mis manos mi destino.

Es ahora o nunca, o todo o nada.

sábado, 1 de enero de 2011

Porque yo también hago valoraciones del año =)

Debo admitir, que a pesar de quejarme de todo, a veces no quiero expresar que en realidad algo sea malo.

El 2010 a simple vista no ha sido un gran año, pero a veces me da por pensar que la Navidad ha sido de las que más recordaré. También recuerdo un 7 de diciembre, un 21 de noviembre, un 27-28 de julio, un 25 de mayo... Y por supuesto, un 31 de diciembre. Muchas palabras, otras veces muy pocas o ninguna. Días que se resumen en años.

Y no puedo dejar de acordarme del 2010 como un año con mucho dolor, un año realmente jodido. Pero no puedo odiarlo, no puedo odiar el dolor, cuando viene de algo tan bello y diametralmente opuesto al odio. No puedo decir que ha sido un año malo, cuando en el fondo siempre me he sentido bien en mis entrañas, porque había fuego en mi corazón. Porque AMAR es lo más bello que te puede ocurrir.

Así que cuando vuelvo la cabeza, lo que veo no me asusta, no me hace fruncir el ceño. Veo ilusión, veo sueños, veo belleza, veo... veo mi alma creciendo, ensanchándose, agrandándose, con una llama más poderosa que el fuego eterno. Y no puedo sino sonreír, mirar hacia delante, y caminar con paso firme mientras miro dentro de mí, y abrazo ese fuego que me alienta. Y sé que mientras el fuego viva en mí, o hasta que vuelva a hacer el recuento de daños y perjuicios, tendré como mínimo 365 días bellos más. No está nada mal ;) 


Como le dije a una amiga varios días después:  


- Llámame masoca, pero a mi no me ha disgustado tanto pasarlo mal xD He aprendido a valorar muchas cosas. Y el darse cuenta de cuánto valoras algo, el luchar por ello, sentir algo que es más fuerte que cualquier adversidad, que te haga seguir caminando firme a pesar de todo... Es tan bello, que no puedo odiarlo. Lo único que me deja mal sabor de boca es la gente a la que he fastidiado para darme cuenta y aprender de toda esta experiencia. Pero si no hubiera perdido nada, no habría aprendido realmente. ¿Acaso puede uno mejorar su vida o a sí mismo sin sacrificar nada?

martes, 7 de diciembre de 2010

Una batalla perdida es una batalla que uno cree que ha perdido.

Creo que debo canalizar mis defectos en algo positivo. Supongo que el orgullo y la venganza pueden tener su lado bueno.

No puedo negarlo, la satisfacción de la venganza es uno de los placeres de la vida que no me arrepiento de disfrutar. Lo malo de dicha satisfacción es que es como un éxtasis, te pega un subidón, y baja. Y ya está. Pero sigue siendo mi éxtasis de venganza. Claro que... en teoría regocijarse en ella es algo malo, sobretodo si te cebas en tu víctima. Pero entonces, si el objeto de tu venganza es algo inanimado, es una lucha interna, o una lucha por unos objetivos que quizás han escapado de ti una vez... Es el momento de sacar la artillería pesada. A veces es necesario pedir ayuda, pero una dulce y fría venganza, un triunfo por la puerta grande... No tiene precio.

Todo es proponérselo, saber trabajar bajo presión, en tiempo record, sacar lo mejor de uno mismo, y obtener la recompensa justa y esperada. Un delicioso placer... que no puedo dejar de recomendar.

Y claro, luego está el tema del orgullo... hay situaciones que no puedo dejar que me pisoteen, es como el honor en la edad media... o la filosofia de los samurai. Y si sé que puedo hacer lo que me he propuesto, es que puedo, y punto. Y no me dejaré amilanar por nada, y el haber fallado no me hará sino más fuerte, me dará más rabia y preparará mi salida triunfal...

Los fallos que hieren el orgullo son humillantes, y joden que no veas xD así que se les resta importancia... Pero las victorias después de caer, son el mismísimo cielo.

La satisfacción de haber dado lo mejor de ti, la satisfacción de un trabajo bien hecho, la satisfacción de que se premia tu esfuerzo, la satisfacción de haber sacado la rabia del berserker y acabar con el enemigo!! No sólo ganar, sino masacrar!!

En resumen: Saber que puedes cumplir lo que te propongas, que pocas cosas hay imposibles si te arrojas a ello de verdad, con todas tus fuerzas y por el camino correcto... o lo que es lo mismo:

I (L) Matemáticas :D

domingo, 17 de octubre de 2010

Ella

(Publicado en la fecha en que fue escrito)

Y ella se preguntó por qué nadie antes le había regalado flores. Se preguntó por qué nunca recibió una carta de amor en su buzón un domingo. También se preguntó por qué nunca nadie le habia escrito una poesía, ni recitado unas bonitas palabras desde el corazón mientras le miran a los ojos profundamente. Ella odia las cursilerías, pero sólo porque muchas de ellas son hipócritas o sobreactuadas. Si alguien la conociera de verdad, sabría que una demostración de amor desde lo más profundo del alma, un simple detalle inesperado pero lleno de sentimientos sinceros, es todo lo que necesita.

Aunque esporádicamente, claro. Ella necesita pasarlo mal, necesita sufrir, que le hagan daño. Siente envejecer y que está perdiendo tiempo de su vida cuando cae en la rutina o cuando todo le va bien (o todo le va mal...). Odia que las cosas escapen a su control, pero meterse en lios y los problemas son cosas que a medio plazo le devuelven la vitalidad.

A ella le gusta sentirse deseada, querida... Por supuesto, pero genera tolerancia enseguida. Necesita aumentar la dosis o pasar periodo de abstinencia, sufrir, y volver a empezar. Y así cada vez será como al principio. No tener nada seguro, pero sin llegar a perderlo todo.

Ella necesita el amor tanto como cualquier otra persona, pero para sentirse viva necesita que le hagan daño, empezar una y otra vez. Odia la inestabilidad, le hace llorar, pasar malas noches, le impide concentrarse... Pero de esta manera siente en sus venas un sabor agridulce. El frío que hace que el calor esté caliente. Le da miedo el dolor, pero al fin y al cabo, necesita un extremo para apreciar más el otro.

The pain is there to remind her that she's still alive

Ella genera tolerancia con facilidad... ya se sabe, la droga es lo que tiene. Anatomica y fisiológicamente, le ha tocado ser humana. Entonces, no puede sino ser otra drogadicta más, otra jodida enferma.
So high and you can't feel it...

Ella cuando escribió esto, lo estaba pasando mal. Ella ahora, casi un mes después, relee el borrador de esta entrada y lo retoma, y sigue pasandolo mal. Pero nadie lo sabe... Para ella ha pasado mucho tiempo, pero ni siquiera es un mes. ¿Cuánto más?
Y seguirá sin saberlo nadie...
Y cada segundo que pasa, piensa que va a estallar, que va a volverse completamente loca...

viernes, 1 de octubre de 2010

Euforia tranquila

Hoy, recordando una canción que me gusta y dejando volar mi mente me he visto involucrada en un episodio de removimiento de ciertos sentimientos (felices, por cierto, lo cual no termino de entender pues desconozco su procedencia). Lo atribuyo a la canción, que siempre me ha suscitado emociones contradictorias.

Es una canción de ritmo más o menos lento, y siempre me ha transmitido mucho. Por una parte, es entristecedora, melancólica, como un sedante dulce del dolor. Pero por otra parte, la canción llega un momento en que te transmite una felicidad en esencia, felicidad pura. No hablo de alegría, sino de felicidad (recalco), de cuando te sientes completo, lleno por dentro, y eso te hace sentir una inmensa tranquilidad, como cuando miras el horizonte en el mar. Pero la felicidad siempre es algo alegre, y esa tranquilidad en realidad está enmascarando una euforia que no puede sino intentar disimularse, puesto que el estado de locura al que conduciría no es recomendable ni aceptado socialmente. Sólo se refleja en una sonrisa de idiota en la cara, una sonrisa permanente y estúpida, que no quiere marcharse, ni puede marcharse. Porque es una sonrisa que no tiene motivos pero los tiene todos.

Y claro, cuando uno almacena mucho sentimiento... acaba por explotar. Y es entonces cuando lloras, lloras de felicidad. Es un hecho poco común, pero bello del todo.

Espero que alguna vez podáis sentir esta "euforia tranquila", o al menos revivirla de vez en cuando como yo con esta canción. Bocaditos de felicidad, aunque sean pasajeros... pero a veces es lo único que necesitas.

Me encanta esta canción.

sábado, 28 de agosto de 2010


Una imagen vale más que mil palabras. Y como no iba a escribir mil palabras... pues hago un esquema, para que todo quede más gráfico.

Hoy ha sido una buena tarde, no por nada en especial, y por todo. No he hecho nada, sólo me he quedado en casa, delante del ordenador. Nunca me aburro teniendo un ordenador con internet. No hay momento en que no sepa qué hacer, siempre hay algo que buscar, descubrir, y mil pestañas que abrir a partir de nuevos y nuevos descubrimientos que se van encadenando. Y me lo paso pipa, en serio. Creo que soy adicta a internet, pero dentro de lo que cabe, no es una adicción demasiado mala si voy ampliando mi conocimiento en cada aventura a la que me lanzo en el ciberespacio :D Es algo que satisface mi curiosidad momentánea, y a lo que dedicaría horas y horas si no tuviera NADA que hacer... pero para bien o para mal, tengo una vida que llevar. Aún así, esto de buscar es una actividad lúdica bastante (= "pretty" como adverbio, si me permiten el desvarío anglosajón momentáneo) interesante y satisfactoria.

Ahora, centrándonos más en el tema. Si pincháis en la imagen, podréis verla ampliada a tamaño real y completamente legible. Voy a tratar de explicar cómo he llegado a todos los conceptos e ideas que en el esquema expongo, los cuales a su vez se enlazan unos con otros y derivan en conclusiones que también explicaré.

Baudelaire. Así comienza mi esquema. Llevo algo de tiempo pensando en escribir sobre este hombre. Hay muchas cosas que podría hacer; desde una reseña literaria, un análisis de su visión del mundo, de su estilo literario hasta una interpretación del mismo aplicado a una poesía de mi propia cosecha o un ensayo sobre el contexto social y cómo afecta al escritor-poeta y a su vez a sus contemporáneos. El spleen de París...

Ya hemos llegado al segundo punto. El spleen es un término con una historia -tanto etimológica, léxica como conceptual- harto interesante. Acto seguido me sumergí en la lectura de un artículo de la publicación "el mal pensante" que guardé en favoritos otra de mis tardes investigadoras. (Si tenéis suficiente tiempo e interés, leedlo para seguir el hilo al completo.) El artículo cita a un montón de autores relacionados con el spleen, pero me llama la atención Voltaire. Ya me había salido citado últimamente en alguna ocasión, y al leer "[...]podría describírselo aplicando las palabras de Voltaire al final de su Candide: presa de “las convulsiones de la inquietud o del letargo del tedio”.[...]" no pude evitar buscar sobre dicha obra de Voltaire. Recurro a la wikipedia, y en enlaces externos encuentro links con la obra completa para descargar. La descargo y la guardo en mi disco duro para alguna futura lectura (ya se me están acumulando muchas xD)

También encuentro referencias al pensamiento alemán, héroes como Werther (obra de Goethe), Schopenhauer... Ya es otra vez más que me encuentro con este tipo. Decididamente, cuando tenga tiempo, pienso leer algo de este hombre que ya descargué hace tiempo, así como otro documento que añadí a la colección. Esto lleva a mis procesos mentales a recordar el término misantropía fugazmente...

Otro autor que me llamó la atención es un tal Houellebecq que, aparte de por su nombre raro, su sentimiento de tedio en el mundo de hoy en dia despertó mi curiosidad. Tras leer los párrafos del artículo en los que aparece... decidí buscar info en la wikipedia, para averiguar quién es este contemporáneo, que en un mundo donde todos los escritores se copian unos a otros, creando una vasta especie de fondo literario vacío de originalidad y superfluo, destaca con un pensamiento tan peculiar. Es como un Baudelaire moderno con influencias de Lovecraft... Interesante. Es un escritor a cuyo nombre va unida la palabra controversia. Es más odiado que amado, y sin embargo, sus ventas se disparan como la espuma. El tipo es un misántropo en potencia... Yo tuve una época así. Es ahora cuando actualizo el tablón del tuenti con la frase de Houellebecq (estoy empezando a aprenderme cómo se escribe xD). Busco en sus obras alguna que me llame la atención... La última: Enemigos públicos. La más reciente y un intercambio de correos electrónicos con un filósofo francés.

Leo varias opiniones por ahi, esto tiene que ser divertido :D A partir de la segunda vez que el término misantropía llega a mi cabeza, empiezo a prestarle más atención. De pronto recuerdo un fotolog, el de t__death_note__t, cuya última entrada critica a todo lo que se mueve con lengua viperina. Aish, la juventud... Me sorprende encontrarlo aún abierto después de tantos años, lo leo, también los comentarios. Recuerdos... Era divertido estar en contra del mundo. Tengo que recuperar esa vieja actitud ante la vida, la gente me sigue cayendo igual de mal, pero me había acostumbrado a soportarles. Esto no puede ser. La crítica, el gusto de ser odiado, el éxito de la controversia, el "no me importa lo que piensen de mí"... Oh si, tengo que recuperarlo. Me otorgó una personalidad muy fuerte, y cuanto más me enfrentaba al mundo, más seguridad en mi misma cogía. Una idea: ¡Tengo que actualizar el blog con esto! Pero, ¿cómo empezar? Tantos procesos mentales que me han llevado de una cosa a otra, tendré que decir de dónde ha salido todo. He aquí toda la explicación.

Pero un momento, no he acabado. Tras descargarme Enemigos públicos y descubrir que sólo contenía veinte páginas, comencé mi lectura. Puedo decir que lo que parece empezar como la guerra acaba convirtiéndose en un intercambio de confesiones. He encontrado referencias a Baudelaire (¡muchas! para mi grata sorpresa ^^) y a Voltaire (¿otra vez?). Tras terminar la lectura y haber leído varias opiniones sobre el libro (véase 1, 2 y 3), vuelvo a decidir que escribiré una entrada en el blog donde pondré este libro para la lectura de aquellos que lo deseen. Por tanto, lo subo a Scribd (comprobando con éxito que es la primera vez que se sube y no hay documento igual) e inserto el código html en una entrada, lo guardo en borrador. Hago el esquema, fotografía, retoque, subida al blog, guardar borrador... Más tarde me pongo a escribir, y acabo hoy, al día siguiente, después de comer, por fin, el maldito artículo.

Sólo me queda decir... que esto de enlazar cosas es agotador, y más escribirlo. Así que dejaré al cerebro estos procesos mentales y no pienso volver a contarlos. Si no entendéis a qué viene algo, os jodéis xD

Y otra cosa más... No le pongo título, porque no me da la gana, hay tanto tema que me cuesta decidirme, y ya no me apetece seguir pensando ni escribiendo más. Disfrutad de "Enemigos públicos" =)

Enemigos públicos - Michel Houellebecq y Bernard-Henri Lévy

lunes, 28 de junio de 2010

It hurts - Cuestión de cimientos

Odio volverme tan emocional, no lo soporto. Pero ante la expectativa de las circunstancias, me siento cada vez más débil, siento que me afecta demasiado todo.

No soy tan fuerte, ni tan fría, sólo lo oculto, tengo miedo al dolor. Cuando los muros se agitan violentamente, cuando la pared a la que te habías apoyado cede... y cae, dejándote sola, sólo vuelven a quedar los cimientos. Esos cimientos que, al menos, sí que son fuertes... o eso quiero creer mientras me aferro a ellos como última esperanza.

Gracias a las máscaras se me hace complicado aguantar. Gracias a mis miedos, no lo he pasado mal nunca. Tendrá que llegar el día que lo haga. Y entonces me daré cuenta de lo inútiles que son las máscaras, que mi estrategia no me sirve de nada. Debo aceptar ahora sí, que estoy sola, que la vida no me sonríe precisamente, y que aún me quedan cosas por afrontar. ¿De dónde se supone que debo sacar fuerzas ahora?

Por más que intento pensar que no, ahora soy influenciable, soy débil, no estoy segura de mí misma y estoy sola en medio de la multitud. Por más que grite nadie puede escucharme, nadie quiere escucharme y nadie lo hará. Porque envidiaban mis frías máscaras y ahora soy yo quien les envidia a ellos. Con lo seguro que me parecía todo aquello en lo que creía, y ahora lo que siento, cómo me siento... no es un resultado previsto de mi estrategia. Ésto sólo hace que me cuestione todo de nuevo que dude de la vieja estrategia.

¿He seguido siempre el camino equivocado?

Miedo. Miedo a aceptarlo. Porque me doy cuenta cada vez más de que sólo soy una indefensa niña escribiendo tonterías en un blog...

Algún día me tocaría abrir los ojos de una vez...

Necesito aferrarme a algo, a algo real y tangible, para poder seguir luchando. Pero no me queda nada...

"como si la vida no nos pusiera suficientes obstáculos, a veces pasa que tropezamos con nosotros mismos"

Ya no escribo ni siguiendo un orden lógico. Y lo peor de todo no es lo que siento ni cómo me siento, sino que me odio y me doy hasta asco porque odio a las personas débiles, y ahora mismo soy una de ellas. No puedo seguir si ni yo misma me aguanto. Soy una romántica reprimida por la razón, si es que soy algo en realidad. Y como sigue sin importarme lo que piense la gente, no tengo por qué ocultar cómo me siento, aunque luego no quiera que nadie me comente sobre ello. Son asuntos míos. ¿Pero qué debo hacer? Ni mi corazón ni mi razón me dicen nada coherente en estos momentos. Estoy estancada. No sé qué debo hacer ahora.

Está bien, voy a aprender a convivir definitivamente con mi soledad, crearé mi teatro de soledad, donde las obras serán escritas, dirigidas e interpretadas por una misma persona... para un público que no existe. Me refugiaré en el arte. Hoy voy a bailar, a cantar, a disfrutar de la belleza del arte.

Y pienso empezar hoy mismo por una exposición de pintura. Y sí, iré sola.

Bienvenidos al teatro de soledad, empieza la función.
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Un final necesario

jueves, 17 de septiembre de 2009

Cartas inmortales - Notas de la autora.


Voy a empezar a postear una serie de ideas en forma de cartas. Son ideas que pertenecen a mi forma de pensar, son completamente mi ideología, pero están escritas de manera que van dirigidas a alguien. Quien las escribe, al igual que quien las recibe, son seres inmortales (esto lo digo por algunas expresiones en dichos escritos). Sólo publico la conversación en una dirección, es decir, las cartas que escribo "yo". Las que recibiera el personaje inmortal con mi ideología son otra cosa que no viene a cuento. A pesar de que parezca que os falta información, no es necesaria, puesto que este conjunto de pequeñas obras se basa en una exposición de ideas de los más variopintos temas visto desde una filosofía personal.

Espero que quienes lo leais, seais capaces de entender que hay que respetar las ideas de cada uno y no imponer las propias por encima de las de los demás. Si no os gusta lo que leeis, simplemente os marchais y lo olvidais. Yo no intento persuadir a nadie con mis ideas, por lo que si os ofenden o sentís rechazo hacia ellas, o no las comprendeis, simplemente olvidaros. Cada uno tiene sus propias ideas. Un dato importane: Entender el punto de vista de los demás no supone que tengas que aceptarlo como tuyo. Simplemente se basa en aceptar que hay otras formas de pensar igual de válidas y sólidas que las de uno mismo.

A mi personalmente me resulta muy enriquecedor conocer las ideas y el punto de vista de los demás, me ayuda también a conocer a fondo a la persona que me lo revela. Por ello, es algo íntimo, ya que son los cimientos de la personalidad y la conducta de cada persona. Y si estos fallan, todo se derrumba. Por eso el respeto es muy importante.

Espero que esta serie de escritos os aporte un punto de vista interesante. Disfrutad ;)

martes, 4 de agosto de 2009

Las verdades duelen.

Las verdades duelen. Es cierto, duelen, pero es mejor decirlas.

Tampoco digo que haya que ir por la vida gritando verdades sin ton ni son, pero si se te da la ocasión de decir una verdad o callarla, quizás sea mejor decirla. O quizás en realidad sea mejor callarla, ya me entendeis, pero sólo sabiendo la verdad y aceptandola aunque duela se puede progresar.

Halt mich! mein leben... halt mich!!

Sin embargo, cuando una verdad puede herir mucho a una persona, no es mejor dejarla vivir en la ignorancia?? Con total seguridad, no hablo de algo que os hayais podido imaginar, pero he callado una verdad... y no se si he hecho bien. Porque de verdad que la quería decir, pero eso era sepultar a alguien bajo tierra más del o que ya está, asi que como no quiero cavarle la tumba a nadie, me he callado. Supongo que lo que he hecho está bien, pero sinceramente, es un punto en el que no sabes cual de las dos opciones es la correcta.

Algunos pensarán: ¡La verdad! ¡dila! siempre va a ser más correcto decirla. La verdad es algo bueno, y si no la dices te reconcomerá la conciencia. Si la dices te quitarás un peso de encima.

Otro punto de vista será: No amargues la vida de los demás aún más de lo que ya está, esa verdad no puede hacerles ningún bien. Y si se puede evitar, no hagas sufrir más a alguien por una verdad que no tiene mucha importancia.

Porque no la tiene, no es tan importante, pero me he mordido la lengua para no decirla. Y ahí está mi dilema: ¿He hecho bien en frenar una verdad que llevaba la velocidad de un bólido de carreras?

En cuanto a los dos puntos de vista, ambos estarán en lo correcto para mí. Supongo que dependiendo de la mentalidad de cada persona, os decantareis por una opción u otra. Como habréis deducido, escogí la segunda.

Pero la verdad de la que hablo es de poca importancia para mí, es decir, no supondrá mucho remordimiento si no la digo; pero tiene el poder de hundir a la persona a la que iba dirigida. Así que sopesando esto, prefiero no hacer sufrir a nadie por algo que no me molesta tener en la conciencia...

Pero lo peor de todo, es que quizás otra persona no haga lo mismo, y prefiera quedar limpio de conciencia a cambio de hundirme a mí... y eso es lo que me jode... el egoísmo de tal acción.

Por otra parte, supongo que tampoco me hundiría mucho, al menos, creo considerarme lo suficientemente fuerte emocionalmente como para soportar cualquier verdad que quiera venirseme encima (aunque no todas de golpe por favor :S) Lo que me lleva a pensar que la persona en cuestion tambien hubiera preferido que la dijera... En fin, la verdad sigue existiendo, en cualquier momento podría cambiar de opinión y dar un giro a la situación... Creo que he elegido bien, porque he escogido la única opcion de la que me puedo arrepentir.

Sin embargo, reitero: Pero lo peor de todo, es que quizás otra persona no haga lo mismo, y prefiera quedar limpio de conciencia a cambio de hundirme a mí... y eso es lo que me jode... el egoísmo de tal acción.

sábado, 9 de mayo de 2009

Y más canciones de amor

Oh si, qué bonito el amor ¿eh? Inspiración de poetas, escritores, músicos, pintores...

Lo que mueve el mundo, el único sentimiento por el que no matarías a una persona, porque la amas, el unico sentimiento que rige nuestras vidas, el unico que buscamos y anhelamos.

Por el que nos permitimos ser tratados como idiotas y por el que realizamos grandes locuras sin esperar recibir nada a cambio.

Por el que sufrimos, y tambien nos alegramos. El que puede llevarnos a sensaciones extremas de tristeza y de felicidad (aparente claro xD la felicidad completa no existe).

Pero... ¿¿merece la pena sufrir tanto y pasarlo tan mal por un simple sentimiento?? Quizás si, quizás no... Pero no podemos controlarlo, no lo podemos evitar, los sentimientos son los que nos controlan a nosotros y eso es algo muy cierto.

"Oh amor, ¿y si nunca consigo alcanzarte? Que grande desdicha si no te
poseo dando vueltas por los entresijos de mi alma y mi corazon. ¿Qué seria de mi
sin tí, amor? ¿¿Que seria de mi si el/ella me dice que no?? Querria morirme, oh
amor. Jamas me hagas esto, oh amor, ¿¿por que eres tan cruel??... ¿¿Que va a ser
de mi ahora??

Escribire una cancion..."


Y asi fue como el mundo se lleno de canciones de amor, y Amor, muy vanidoso y avaricioso él, no se conformaba y siempre quería más, por ello torturaba a poetas y escritores, músicos y pintores, como un mezquino mecenas, para extraer de ellos todo lo que pudiera.

Mientras, los demás sentimientos se resignaban a esperar que cualquiera les otorgase una mencion... y asi han seguido esperando.

Ellos también se merecen algo... ¿que me decís de un sentimiento muy difícil de alcanzar en estado puro, por el que tampoco matarías y aquel que incoscientemente siempre hemos buscado? El sentimiento del que hablo tampoco busca recompensa por los favores que hace, y siempre está "ahí", aunque no lo parezca, y tú lo sabes :) También sufrimos pero más nos alegramos con él, y es una unión MUY fuerte entre varias personas. Así como el egoísta del Amor sólo te permite estar enamorado de una persona (bueno, alcun caso raro habrá xD) el sentimiento del que hablo no conoce límites, y junta a todos por igual.

El sentimiento del que hablo, se llama AMISTAD.

Este sentimiento cumple las características que he dicho antes, podeis releerla para comprobarlo. No se si todos, como yo, habreis tenido la suerte de tener amigos de verdad, yo si. Y aunque pase tiempo sin que hablemos, aunque nos enfademos, discutamos... siempre sabes que hay personas que están ahí, personas para las que eres importante, y que no te cambiarían por nada.

Y bien, ahora le ha tocado el turno a la Amistad, que siempre queda en segundo plano cuando el Amor se mete por medio. Y el amor, puede marchitarse, pero una amistad verdadera es para toda la vida, y de eso estoy completamente segura. Puede que el futuro nos separe, pero nuestros corazones siempre estarán unidos, porque sin darnos cuenta, ya compartimos cada uno un pedacito de los demás. Hemos formado como un gran corazón en el que estamos todos dentro.

Y ya está bien de canciones de amor y bobadas, el amor de amistad puede llenar tu alma de la misma manera que el amor, por ello, voy a elegir una canción, de The Cure, versionada por Jack Off Jill, que se llama Lovesong, pero a partir de ahora para mí esa canción estará dedicada a la amistad, y no le voy a cambiar la letra, para que veais que lo que dice (si, la traduciré xD aunque es fácil de entender... cuando tenga tiempo la traduzco) es igual de aplicable al sentimiento de la amistad.

Y por último, vosotros, que siempre estais ahí, aunque no leais mi blog. Aunque yo no sea muy dada a estas chorradas tan cursis y melancólicas xP, quiero dedicaros esta entrada, por todo el tiempo que llevamos juntos... ¡¡y el que nos queda!! Porque para mí... sois el mundo ^^ Y cuando no estais... me sobra todo.


Lovesong - Jack Off Jill (The Cure cover)



Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am home again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like
I am whole again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am young again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am fun again, again

However far away,
I will always love you
However long I stay,
I will always love you
Whatever words I say,
I will always love you
I will always love you

Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am free again
Whenever I'm alone with you
You make me feel like I am clean again, again

However far away,
I will always love you
However long I stay,
I will always love you
Whatever words I say,
I will always love you
I will always love you

Love you
Love you
Love you
Love you...